lunes, 8 de octubre de 2012

Esta noche la maldad ha llamado a mi puerta. En la oscuridad el mismo demonio se ha presentado, e introduciéndose entre las sábanas ha susurrado mi nombre. Con sus uñas ha escrito las más horribles verdades a tres capas de piel de profundidad, haciendo de ellas cicatrices permanentes. Mientras, por su boca sólo se exhalan las más dulces mentiras.
-Me haces daño- consigo soltar a pesar del dolor.
Entonces enciendo la luz y descubro que estoy sola, las marcas no están y nadie ha llamado a la puerta.
-Me hago daño- repito.

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