Estar contigo es como saltar a un vacío esperando salir ileso y a la vez sabiendo que puede ser la caída más dolorosa que haya experimentado nunca ningún ser humano.
Tengo miedo a necesitarte. Y ya no soy solo yo: las yemas de mis dedos también te echan de menos, mi sistema nervioso se estremece cuando te pienso y pronunciar tu nombre es sinónimo de provocar una catástrofe en cualquier parte del mundo en ese instante.
Siempre he apostado por lo seguro y ahora contigo es como una gigantesca y adictiva incertidumbre que me anula.
Me aterroriza pensar que en cualquier momento podría concederte la opción de ser capaz de destrozarme, pero lo más escalofriante es que creo que tomé ese riesgo al saltar a ese vacío que fue conocerte y, amor, estoy en medio de la caida...
No hay comentarios:
Publicar un comentario