sábado, 31 de diciembre de 2011

Como la fracción de tiempo que transcurre desde que vemos la luz del relámpago hasta que se oye su respectivo trueno, esperamos impacientes a que las campanadas anuncien el comienzo de un año nuevo. Me despido de este último con una reverencia y una sonrisa muy amplia, dándole gracias por todos los momentos que me ha regalado, pero debo admitir que se marcha y no le echaré de menos. No te voy a añorar, 2011, porque has sido sabio y has dejado conmigo a toda la gente que he conocido y que ya había descubierto conmigo para que no tengamos que recordarte tristes, sino ansiosos por que llegue el 2012 cargado de más instantes increíbles, oportunidades y muchas sonrisas.
Y con 'nosotros' me refiero a



Los que habéis estado conmigo desde el principio hasta el final.



Esos que saben sacar la mejor parte de cada persona y lo positivo de cualquier situación.


A ti que no puedo pasar ni un día sin verte.

Al moderno que no para de piropearme y aunque no esté siempre, le quiero.

Ese con el que no tengo fotos y que en poco tiempo le he cogido un cariño infinito. Gracias, amor.

Y todos aquellos que no viven aquí, que tan sólo hemos intercambiado un par de palabras, que os conocí a principios de este curso, con quien me divierto viendo Dickstroyers, a los que me acompañaron y me aguantaron varios cursos en el colegio, con quien comparto alguna canción y esos a los que debo dinero y también un par de sonrisas.











No podía faltar la parte idiota, ¡que nos caracteriza hombre!

Gracias por darme 2011 motivos para ser feliz.
Nos vemos el año que viene otros 366 días.
Os quiero.

martes, 20 de diciembre de 2011

No duermas junto a mí.

El insomnio es una condición del cuerpo y de la mente humana que no permite a ciertas personas conciliar el sueño. A estas alturas es quizás y con diferencia el mejor trastorno con el que podría encontrarme. ¿Te imaginas? Ser capaces de vivir con apenas un par de horas de descanso. Ojalá pudiera contraer ese síndrome... y tú lo hicieras conmigo.
Las horas dejarían de tener el mismo valor, podríamos adecuarnos a la noche como si fuera el día y tendría la oportunidad de no dormir junto a ti. Hablaríamos el doble de lo que lo hacemos ahora, viviríamos el triple y el mundo sería nuestro. Qué suerte poder acostarnos en la cama y quedarnos abrazados indefinidamente, mientras observo la manera en la que no duermes: con ojos brillantes y una pequeña sonrisilla a la vez que haces lo mismo conmigo. Excesivamente tentador
Intenta no conciliar el sueño jamás y así no viviremos separados sino esa milésima de segundo que tardamos en pestañear.

¿Quién necesita dormir cuando podemos soñar despiertos?

sábado, 17 de diciembre de 2011

Sonrisas de fotografía:

Olvidas todos tus problemas y errores                                                                               levantas la mirada, 
finges que todo va bien                                                                                                      te colocas el pelo,
consigues distraerte                                                                                                           no frunces el ceño,
te olvidas de los que te han hecho daño                                                                       procuras no pestañear,
escondes tus sentimientos                                                                                                    estiras los labios,
paras de pensar por un segundo                                                                                                         sonríes.


Clic.
(vuelta a la normalidad.)

¿Logras sentir el mundo bajo tus pies?

Nunca lloro delante de nadie. La miseria y la tristeza me corroen por dentro y aún así no soy capaz de concebir una lágrima. No me considero alguien desalmado y mucho menos insensible, al contrario, soy más frágil de lo que muchos, incluso yo misma, piensan.
Prefiero llorar en el silencio y la oscuridad para que mi llanto alimente a las sombras, y el único sonido que se escucha no es el de mis sollozos, sino el de la música, mi fiel amiga, la única en la que puedo confiar para observarme mientras se me hinchan los ojos y me falta el aire.
Soy capaz de llorar durante horas, debido a que no lo hago frecuentemente mis sentimientos dan de sí y se mezclan, dando lugar a un enorme río de agua salada.
He visto llorar a mucha gente, unas veces por mi culpa, otras, me dediqué a consolarlos, pero el día que me veas llorar, tienes dos opciones:
Si has sido capaz de provocar o presenciar una situación de tal calibre y tienes intención de arreglarlo, quédate, mantenme en tus brazos, no digas nada.
Si tienes el valor de marcharte, bien, quizá no merezca que llore por ti entonces.

viernes, 2 de diciembre de 2011

En frascos pequeños.

¿No adoras atribuir olores a las personas? Es como si cuando las conocieras vinieran adjuntas a ellas un aroma distinto, que las distingue unas de otras. Me resulta curioso oler un perfume e instintivamente pensar "Eh, este perfume huele a...", como si me resultara increíblemente familiar.
Son pequeñas cosas, sabes que están ahí pero nunca te fijas de verdad, hasta que un día te das cuenta y le das tantas vueltas que estarías dispuesto a ir a comprar las colonias de todas las personas que conoces cercanas a ti para ponértelas cuando no estén.
Por eso creo que el perfume debería ser único para cada persona, porque al fin y al cabo es otra parte de ti.